En entrevista con el programa Valor Agregado de Radio Carve, el asesor agrícola y ganadero Federico Baccino, brindó un panorama sobre la inminente cosecha de soja. Con rendimientos que prometen niveles récord, el optimismo en el campo convive con la preocupación por los márgenes económicos y los desafíos logísticos que se avecinan.
“El panorama está más complicado”, advirtió Baccino, a pesar de destacar que el clima ha sido excepcional en todo el país. Según explicó, los cultivos se desarrollaron de forma muy favorable, incluso con resultados “llamativamente buenos” en la zona centro, aunque con algo de rezago en el extremo sur. Sin embargo, el precio ensombrece el entusiasmo: “Uno recorre las chacras y se entusiasma, pero después se sienta frente al Excel y los márgenes están en la línea de empate”.
El bajo nivel de ventas anticipadas y los costos que podrían aparecer en cosecha (como el secado de grano), mantienen alto el punto de equilibrio. A eso se suma un atraso en los ciclos del cultivo, que lleva a proyectar un pico de cosecha recién a partir del 20 de abril, en condiciones más húmedas y con días más cortos. “Me imagino una trilla lenta por el volumen de la planta y por los rendimientos”, señaló.
En términos de productividad, Baccino no duda: “Tranquilamente vamos hacia los 3.000 kilos por hectárea de promedio, probablemente estemos ante un año récord”. Comparó esta campaña con otras memorables como la de 2017 o 2019, aunque aclaró que, por la coyuntura de precios, “no nos va a dejar esa plata” que uno esperaría en un año excepcional.