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Insisten en la necesidad de fortalecer la industria aceitera paraguaya frente a la competencia extranjera

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Insisten en la necesidad de fortalecer la industria aceitera paraguaya frente a la competencia extranjera

En el marco del acto de cierre del año 2024 de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), el ministro de Industria y Comercio (MIC), Javier Giménez indicó que tenemos que velar por la admisión temporaria de la soja para la industria paraguaya, teniendo en cuenta que las procesadoras argentinas, que son cuantiosas, en un país que está en proceso de reformarse, ahora están compitiendo por la materia prima con las de nuestro país y “tenemos que enfrentar la situación con políticas públicas para fortalecer la industria local”.

En ese sentido, desde la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO), señalaron que este comentario ofrece una luz de esperanza. “Creemos que lo mencionado por el ministro Giménez, en la medida que se concrete en los hechos, podría ser una señal de que el Gobierno está interpretando la necesidad de una industria aceitera nacional fortalecida”, indica el comunicado.

El gremio subraya que es parte de establecer reglas de juego espejo en relación a otros países que tienen fuerte inversiones en plantas de molienda de soja. “Esto también hace a la soberanía de un país: adoptar políticas activas y equitativas para que inversiones tan importantes y necesarias para el Paraguay no queden a expensa a las políticas de países vecinos, quienes han sabido identificar la criticidad que tiene agregar valor local y sumar a los eslabones de la cadena de alimentos y biocombustibles dentro de sus fronteras.

Así también alegan que la crisis que enfrenta la industria aceitera nacional, es grave, ya que se registra una alta capacidad ociosa de cerca del 40% con que cierran este año las industrias, en una campaña casi récord de soja solo se va a procesar el 25% de la producción y la mayor parte ya se exportó en estado natural, alegando que se estaría trasladando a otros países los beneficios que trae aparejado una mayor industrialización, como la mayor generación de empleo, mayores ingresos de divisas y flujo constante de las mismas durante todo el año lo que produce una mayor estabilidad macroeconómica; “además de que las industrias tienen una demanda constante de bienes y servicios durante todo el año, en comparación a la estacionalidad que presenta la exportación de materias primas agrícolas sin procesar”.