De acuerdo al reporte del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), se espera una distribución variable de las precipitaciones en los próximos días. Se prevén acumulados escasos, en el rango de 1 a 10 milímetros, en gran parte del territorio nacional, particularmente hacia el noreste y varias zonas del sur de la Región Oriental, así como en amplias áreas de la Región Occidental.
Estas condiciones abarcarían principalmente a algunas zonas de los departamentos de Canindeyú, norte de Alto Paraná, Ñeembucú, Misiones, Presidente Hayes y gran parte de Boquerón, señalan desde la institución.
Por otro lado, indicaron que se pronostican acumulados más elevados para este período, entre 20 y 50 mm, concentrándose en zonas del centro, norte y sureste de la Región Oriental, además de amplias áreas del Alto Chaco.
Estas precipitaciones serán fundamentales para mejorar la humedad en perfil del suelo, especialmente en parcelas con cultivos en etapas críticas de desarrollo. En estas áreas, también es importante considerar los posibles desafíos asociados a la alta humedad, como el aumento del riesgo de aparición de problemas fitosanitarios.
Pronóstico de temperatura máxima semanal. De acuerdo con las estimaciones, se prevé que la temperatura máxima absoluta alcance registros de 34°C en algunas zonas del territorio nacional, principalmente en el centro-norte, en sectores del sur de la Región Oriental, y en varias áreas del Alto Chaco. En contraste, el resto del país experimentarían temperaturas más moderadas, con valores que oscilarían entre 28°C y 32°C.
Las temperaturas elevadas en las áreas agrícolas incrementarán la evapotranspiración, lo que podría generar un mayor riesgo de estrés hídrico, especialmente en zonas con déficits de lluvia. Esto puede afectar negativamente a los cultivos en etapas críticas como desarrollo vegetativo y floración, limitando su potencial de crecimiento.
Por otro lado, las temperaturas más moderadas previstas en otros sectores del país, favorecerán una menor pérdida de humedad del suelo, creando condiciones más propicias para el desarrollo de los cultivos. Estas zonas podrían beneficiarse de un balance hídrico más estable, siempre y cuando las precipitaciones proyectadas sean suficientes para suplir las necesidades hídricas de los cultivos.