Una acumulación de sedimentos en el río Paraguay retrasó el martes las barcazas que transportaban soja paraguaya a Rosario en Argentina, según las cámaras de transporte y procesamiento de soja de ambos países.
Argentina, el mayor exportador mundial de aceite de soja, depende de la soja paraguaya en esta época del año, ya que la cosecha paraguaya ha terminado pero la cosecha argentina comienza este mes.
La acumulación de sedimentos se produjo en el río Paraguay, en la desembocadura del río Bermejo, próximo al río Paraná, que forma parte de la ruta utilizada por las barcazas para llegar a Rosario.
Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de Exportadores de Granos de Argentina (CIARA-CEC), dijo que los retrasos habían afectado el flujo de barcazas hacia Argentina.
El sector procesador de granos de Argentina también compra soja a productores argentinos, aunque estos últimos han retenido más soja de lo habitual debido a la incertidumbre sobre el tipo de cambio de su moneda.
Raúl Valdez, presidente de la Central de Armadores del Paraguay (CAFyM), dijo a Reuters que los retrasos también afectaron las exportaciones de mineral de hierro a Brasil.
Valdez también señaló que las condiciones del río han mejorado en los últimos días debido al aumento del nivel del río y al dragado.
Las exportaciones de soja de Paraguay cayeron un 14,2% en el primer bimestre de 2025, respecto al mismo período de 2024.