La zafra de soja en Paraguay comenzó con buenas perspectivas, y los últimos reportes de la consultora StoneX proyectan resultados muy positivos en todas las regiones productoras.
Incluso en San Pedro, una zona que venía golpeada en los últimos cuatro años, las expectativas apuntan a una campaña normal, aunque no se trataría de una “super zafra”, sí de una producción claramente mejor a la prevista inicialmente.
Actualmente, la estimación de la zafra principal pasó de 9,29 millones a 9,64 millones de toneladas. “Si la zafriña alcanza alrededor de 1,39 millones de toneladas, Paraguay podría superar los 11 millones de toneladas de soja en 2026”, señaló Larissa Barboza, Analista Senior de Inteligencia de Mercado de Stonex, en un reciente informe.
Según explicó, el cambio positivo se debe principalmente a la recuperación de las lluvias en diciembre, que se distribuyeron de forma muy favorable en gran parte del país, tras una fuerte preocupación por la sequía hacia fines de noviembre. Además, temperaturas más amenas prolongaron el ciclo de la oleaginosa, permitiendo que las precipitaciones coincidieran con la etapa crítica de llenado de granos. Este factor resultó clave para mejorar la productividad de manera generalizada, desde Katueté hasta Ciudad del Este, y también en el sur del país.
Un elemento poco común ha sido precisamente este alargamiento del ciclo. Por primera vez en mucho tiempo, el desarrollo del cultivo se extendió y las lluvias se dieron durante la fase más sensible del llenado de granos, lo que podría permitir que la estimación final de la zafra principal se ajuste aún al alza según los resultados de la cosecha de mediados de enero.
Aunque la zafra principal se proyecta óptima, el balance final de producción dependerá del desempeño de la zafriña, cuyo desarrollo podría verse afectado por el retraso del ciclo y por temperaturas más frescas en algunas regiones. El período crítico se concentra entre el 15 de enero y fines de mes, y si la cosecha de soja se extiende hasta finales de enero o comienzos de febrero, podría reducirse el área destinada a la soja de zafriña en favor del maíz, con posibles ajustes en los niveles de productividad.
El ritmo de ventas sigue siendo moderado. A inicios de enero, el 23% de la soja futura estaba comercializada, por encima del 19% registrado hasta diciembre de 2025, pero aún por debajo del promedio histórico del 30% de los últimos cinco años. Una concentración de contratos en un mismo período podría presionar los premios en los próximos meses.
La zafra de soja muestra una recuperación significativa gracias a lluvias oportunas y temperaturas favorables que prolongaron el ciclo del cultivo, lo que mejora las expectativas de productividad. Sin embargo, el desempeño de la zafriña y el manejo de la comercialización definirán el volumen final de toneladas cosechadas y el equilibrio económico de la campaña.