El sector porcino paraguayo cerró el 2025 con números récord, consolidando uno de los períodos de mayor crecimiento. Exportaciones en alza, apertura de mercados estratégicos, mejores precios y nuevas inversiones marcan el presente de una actividad que pasó, en pocos años, de atravesar una etapa crítica a convertirse en uno de los segmentos más dinámicos del complejo agroindustrial.
Según datos oficiales del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), Paraguay exportó en 2025 cerca de 18.500 toneladas de carne porcina, generando ingresos por US$ 56 millones, el valor más alto registrado hasta la fecha.
El crecimiento fue sostenido. En 2023 se exportaron 10.000 toneladas, en 2024 unas 15.000, y en 2025 se alcanzó un nuevo máximo.
Para Delia Núñez, gerente de la Asociación de Criadores de Cerdos del Paraguay (ACCP), este desempeño tiene un punto de quiebre muy claro. “El verdadero despegue del sector se dio con la apertura del mercado de Taiwán. Veníamos de un momento muy difícil, con granjas cerrando, y Taiwán fue el mercado que nos devolvió la fuerza y la confianza”, afirmó en contacto con Valor Agro.
Taiwán no solo se convirtió en el principal destino de la carne porcina paraguaya, concentrando entre el 70% y el 80% de las exportaciones, sino que también abrió la puerta a otros mercados. “Cuando se logra habilitar un mercado tan exigente como Taiwán, automáticamente se facilita el acceso a otros destinos. Funciona como una carta de presentación sanitaria y comercial”, explicó Núñez.
Además del frente externo, el buen momento se refleja en el mercado interno, donde el precio del cerdo se mantiene en torno a los Gs. 12.800 por kilo, sostenido en guaraníes pese a las variaciones del tipo de cambio. “Nuestro mercado interno sigue firme y los precios se sostienen”, indicó.
“Hoy hablamos de un sector que se fortaleció gracias al trabajo conjunto entre productores, frigoríficos y el Estado. Hay una hoja de ruta clara y un compromiso para seguir creciendo de manera ordenada”, destacó la gerente de la ACCP.
Con bases más sólidas, mejores precios y mayor reconocimiento internacional, el sector porcino paraguayo se encamina a un 2026 con expectativas positivas, apostando a consolidar mercados, aumentar la producción y seguir posicionando la carne nacional en el mundo.