A lo largo de doce meses, el país consolidó avances significativos en apertura de mercados, diversificación exportadora, inversiones industriales y desarrollo tecnológico, fortaleciendo su posicionamiento como proveedor confiable de alimentos, genética y productos agroindustriales a nivel global.
En un escenario marcado por una creciente demanda de alimentos, Paraguay avanza de manera sostenida en la apertura y consolidación de mercados internacionales, apostando a la diversificación productiva y exportadora como eje estratégico para fortalecer su competitividad y proyección global.
En el rubro frutihortícola, logró posicionarse en nuevos destinos con la exportación de zapallo a Uruguay, la primera exportación de pomelo fresco y para industrialización, y de limón taití a la Argentina, según el último boletín informativo de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
También incursionó en nuevos rubros industriales como la elaboración de lácteos derivados de búfalo a escala industrial, mientras que el sector de alimentos para mascotas concretó el primer envío de masticables bovinos deshidratados a Chicago.
En el sector ganadero se observó una fuerte proyección genética, en la que resaltó la exportación de embriones Brangus a Argentina, algo que no ocurría desde hace 30 años, así como la histórica venta de semen de toro a Brasil y la exportación caprina de machos Anglo Nubian Caapucú a Uruguay.
A esto se sumó la primera exportación de genética Texel a Uruguay, consolidando a Paraguay como proveedor regional de genética de alto nivel.
Más mercados para la carne
Durante el año se habilitaron nuevos destinos y se avanzó en otros estratégicos. Israel abrió su merca do a la carne ovina paraguaya, Singapur habilitó el ingreso de carne bovina y huevos producidos en el país, mientras que El Salvador y Filipinas se suma ron como nuevos compradores de carne paraguaya.
También se registró el primer embarque de carne bovina congelada kosher a Estados Unidos. Asimismo, se alistó la primera exportación de gana do en pie a Marruecos y Argentina habilitó el ingreso de carne y menudencias porcinas, ampliando el comercio intrarregional.
Taiwán habilitó frigoríficos paraguayos para carne porcina y bovina, y se reactivaron negociaciones para retomar los envíos de soja al mercado taiwanés, suspendidos desde hace 11 años.
En paralelo, Japón anunció el inicio del proceso para habilitar su mercado a la carne paraguaya, uno de los objetivos estratégicos de largo plazo del sector.
Inversión, tecnología e industrialización
El dinamismo exportador del sector productivo estuvo acompañado en 2025 por inversiones estratégicas que fortalecieron la infraestructura, la industrialización y la incorporación de tecnología.
En febrero se firmó un acuerdo para avanzar en un proyecto de fertilizantes verdes en Villeta, alineado con las tendencias globales de sostenibilidad, mientras que la agricultura sumó innovación con el des embarco del modelo ForwardFarming de Bayer.
Durante el año también se concretaron obras clave como la inauguración del Silo Agrofértil Capitán Bado y la puesta en marcha de un moderno molino y silo en Villa Oliva.
Asimismo, la Cooperativa Agro norte inauguró en San Pedro la primera planta procesadora de ají y se anunció la instalación de una planta de biocombustibles en Canindeyú consolidando el vínculo entre producción agrícola, industria y energía.
Un balance récord
El sector cárnico reportó cifras récord en torno a la faena y exportación. También se observó el mayor nivel de industrialización de soja de los últimos diez años, reflejo de una estrategia orientada al valor agregado y la diversificación.
Paraguay no solo amplió mercados, sino que fortaleció capacidades internas orientadas a fortalecer las bases para el crecimiento sostenido y competitivo en los próximos años.