Brasil y la República Popular China (RPC) están explorando una nueva iniciativa de colaboración, denominada “Soy China”, cuyo objetivo es crear una cadena de suministro de soja especializada, diseñada específicamente para cumplir con los estándares chinos de sostenibilidad y calidad.
Inspirada en el exitoso modelo de certificación de carne de res “Boi China”, esta nueva iniciativa podría fortalecer el dominio de Brasil en el mercado mundial de soja, compitiendo directamente con las exportaciones estadounidenses, indicaron desde Seed World.
El proyecto “Soy China” busca establecer un sistema exclusivo de producción de soja alineado con los criterios ambientales, sociales y de trazabilidad exigidos por China.
Este modelo está diseñado para garantizar que la soja exportada a la RPC cumpla con estrictos parámetros de sostenibilidad, similares a los del Reglamento sobre Deforestación de la Unión Europea (EUDR), aunque probablemente con políticas menos rigurosas.
La iniciativa se basa en gran medida en el precedente establecido por “Boi China”, una certificación brasileña para la carne de res lanzada en 2019 que cumple con las rigurosas normas sanitarias y de calidad chinas.